Entrevista a Viajeros4x4x4

Entrevistamos al autor de las últimas Lecturas Viajeras Compartidas. Pablo Rey, autor de El Libro de la Independencia, lleva viajando por el mundo con su pareja, Anna Callau, ¡ni más ni menos que 16 años! Son autores del blog viajeros4x4x4, y además de varios libros en los que cuentan sus aventuras y desventuras en la ruta. En este libro nos hicieron viajar de Barcelona a Sudán en furgoneta, recorriendo Turquía-Siria-Jordania-Egipto. Países que no te dejan nada indiferente. Y como ya viene siendo habitual en las lecturas viajeras, aquí os dejo la entrevista  =)

Pablo Rey y Anna Callau, los viajeros4x4x4 de La Vuelta al Mundo en 10 Años, en Inuvik, Territorios del Noroeste, junto al Océano Ártico, Canadá

1. Antes de plantearos este gran viaje, ¿entraba en vuestros planes algo así?

Hola Sara! No, para nada. Cuando partimos teníamos la intención de vivir un viaje largo (de 4 años, ¡larguísimo incluso desde la perspectiva de los 16 años que ya llevamos en la ruta!), pero teníamos claro que al final volveríamos a nuestras profesiones. Yo, Pablo, trabajaba creando y escribiendo campañas de publicidad; Anna, en una promotora de conciertos de rock. Teníamos buenos trabajos, ganábamos buen dinero, nos divertíamos, pero queríamos algo más en la vida, aunque nos costase sacrificar toda esa seguridad que habíamos conseguido tras muchos años de trabajo.

2. ¿Por qué empezar por África? ¿Y por qué recorrerlo en furgoneta? Para una primera vuelta al mundo es empezar de la forma más complicada, ¿no?

Yo crecí viendo las películas de Tarzán, leyendo revistas de aventuras, que luego fueron reemplazados por novelas de aventuras (Julio Verne, Emilio Salgari). Y a medida que pasaron los años empecé a leer libros de viajeros exploradores, periodistas y antropólogos, como Kapuscinski, Colin Thubron o Nigel Barley. En aquel momento pensábamos (y lo seguimos pensando) que Europa es un continente para explorar cuando seamos viejos y necesitemos un hospital a mano. Hoy, en este mundo que está cada vez más interconectado, hay que vivir aventuras, y la mayor parte de las aventuras están lejos de la civilizada Europa. Acerca de la furgo, fue una decisión que marcó el viaje completamente. Con ella vamos donde queremos, dormimos donde queremos, cocinamos y llevamos nuestro equipaje. No necesitamos buscar pasajes, ni hostales. Podemos perdernos conscientemente. Si comer fuera es caro siempre tenemos donde cocinar. A pesar de las averías, que siempre las hay, son más ventajas que desventajas. Y ahora que estamos viajando unos meses con mochila, ¡sin duda que se extraña!

Europa es un continente para explorar cuando seamos viejos y necesitemos un hospital a mano. #librosChat Clic para tuitear

3. Una cosa que me ha impresionado mucho en vuestra historia es el tema de la hospitalidad árabe, ¿cómo funciona exactamente? ¿Simplemente se acercaban a vosotros y os invitaban a su hogar porque sí?

Sí, básicamente sí. Uno de los mandamientos del Corán es ayudar a los viajeros. Sin duda, el Corán fue escrito en una época en que solo se viajaba por cuestiones de fe (peregrinaciones). Los otros motivos de un viaje eran los militares (conquista) o el comercio, pero viajar por placer, eso no existió hasta casi mediados del siglo veinte.

4. Otra historia que me gustó fue vuestra convivencia con los beduinos en Siria, ¿conseguísteis averiguar de dónde saca un beduino del desierto 5000 dólares para comprar un águila en Inglaterra?

No, ni idea. Los árabes siempre fueron muy buenos comerciantes, y seguramente, tienen muchísimas menos necesidades materiales o impulsos consumistas que nosotros, por lo que imagino que les será fácil ahorrar para su próximo juguete tradicional. Un halcón para cazar conejos en el desierto, por ejemplo.

A veces, ciertos detalles de las religiones juegan a favor de los viajeros. Clic para tuitear

5. Echo de menos en todo el viaje por Oriente Próximo la perspectiva de Anna, ¿cómo fue para ti vivir la experiencia como mujer occidental dentro de esa cultura? ¿Cómo era el trato con hombres y mujeres? ¿Qué es lo que más te afectó?

Anna: Yo crecí en una civilización occidental donde las mujeres tienen más terreno ganado en derechos que en Oriente Medio (aunque todavía falta un largo camino por recorrer), y al principio andaba enojada y rebotada con todo. ¿Y por qué me tengo que cubrir el pelo? ¿Y por qué las mujeres tienen que comer separadas de los hombres (generalmente en la cocina), de las sobras que ellos dejan? ¿Y por qué este señor dice que soy un ser impuro y que por eso no me da la mano para saludarme? ¿Y por qué no me voy a poder bañar en bikini en la playa? ¿Y por qué esta niña, que es más lista que sus 5 hermanos juntos, ha tenido que dejar la escuela? ¿Cómo? ¿Que cuánto valgo? Perdona, pero no soy una vaca o un objeto que puedas comprar o vender…Con el tiempo aprendí a no juzgar, y aunque algunas actitudes hacia la mujer me seguían (y siguen) molestando, aprendí a convivir con ello. Dejé de pelearme y entendí que la revolución de la mujer tiene que venir desde adentro. Y si llega, pues allí estaremos para apoyarla también, pero no para imponerla.

6. Mientras os leía empecé a buscar fotos de los lugares tan poco conocidos que narráis en el libro. Cuando llegué a Siria, a la ciudad de ‘Deir ez zor’ todo lo que encontré eran imágenes actuales de ISIS y ejecutaciones. ¿Qué sentís hoy en día con todo lo que está pasando en Siria después de haberla recorrido y conocido su gente?

Sin duda es terrible. Todo es incomprensible allí: las ejecuciones de madres en plena calle, la destrucción de templos antiquísimos, el fanatismo que no deja ver el punto de vista de los otros… Es horrible ver el sufrimiento absurdo, los sitios por donde pasamos que hoy ya están destruidos… como cuento en El Libro de la Independencia, creo que lo que falta en los países árabes es una revolución sexual en donde árabes, judíos y cristianos terminen enrollados en la misma cama…

7. ¿Qué fue lo más duro de vuestro recorrido Turquía-Siria-Jordania-Egipto?

Ver la situación de las mujeres, y entender que son ellas quienes tienen que pelear por el cambio de su situación en su tierra. Nosotros no tenemos ningún derecho a decirles cómo tienen que relacionarse los hombres y las mujeres, lo único que podemos hacer allí es mostrar abiertamente cómo es nuestra relación, que Anna maneja la furgo, que tuvo la oportunidad de ir a la universidad, que si dice algo yo la escucho, que yo lavo mi ropa, que no se me caen los anillos si me toca cocinar… En realidad, Turquía, Siria, Jordania y Egipto fue turismo. La aventura, y los desastres en la ruta llegaron después, a partir de Sudán, de las roturas de motor en el Sahara o en el Lago Turkana, de los asaltos, los kalashnikovs y los encuentros inesperados con la policía. Pero eso está en el otro libro, que por algo se llama Por el Mal Camino.

8. ¿Y lo mejor de todo?

Sin duda es la gente. La gente es quien pone color a los países. Me puedo poner un poco místico y decir que lo mejor de todo es la libertad de la que gozamos ahora, tras 16 años de ruta. Haber encontrado nuestra propia manera de viajar y de generar dinero en la ruta, a través de la que siempre fue mi profesión, escribir, y de algunas otras cosas que vamos haciendo por ahí. Pero claro, recorrimos un largo camino para llegar adonde estamos hoy.

9. En el libro está todo narrado con mucha seguridad, pero algunas de las situaciones que contáis en la aduana o durmiendo por la noche en algún lugar apartado no son muy divertidas. ¿En algún momento pasasteis miedo en vuestro viaje?

Es que en la ruta no puedes darte el lujo de tener miedo. Porque el miedo es eso, un lujo. Si los malos se dan cuenta que tienes miedo, te dejan en bolas, como diríamos en Argentina. El miedo puede que lo pases al principio, mientras te acostumbras a confiar, a dejarte llevar por los pescadores napolitanos en un bote de remos hacia una isla en ruinas, a aceptar la hospitalidad de otro desconocido que no habla tu idioma (y que todavía no entiendes por qué te invita a su casa), a aprender a jugar al póker con las medias mentiras en las fronteras alejadas para poder seguir adelante… luego empiezas a descifrar mejor los gestos, los tiempos y el rostro de quienes te rodean, y percibes cuando hay alguna intención oculta.

Es que en la ruta no puedes darte el lujo de tener miedo. Porque el miedo es eso, un lujo. Clic para tuitear

10. ¿Qué viajeros admiráis? ¿Qué libros os inspiran a viajar y cuál nos recomendaríais?

Ufff! Esa sí que es una pregunta difícil! Nosotros empezamos el viaje siguiendo nuestro instinto y nuestras ganas de aventura, no la huella dejada por otros viajeros. Cuando empezamos, internet casi no existía, no había blogs, ni webs, y la única manera de conseguir información era a través de las guías de viaje, de las embajadas y de otros viajeros con los que te encontrabas en el camino. O sea, no hubo otros viajeros que nos sirvieran de luz, más allá del espíritu indomable de grandes viajeros como Shackleton, Burton (a pesar de que era un cabrón), El Corto Maltés (que no existió), los viajeros anónimos que hace siglos dejaron un graffiti en la pared de un templo en Egipto, o los espacios en blanco en los mapas. Siempre me olvido de alguien, así que seguro que aquí faltan unos cuantos grandes viajeros, que están muertos.

De entre los viajeros vivos tengo un cariño especial por Salva Rodríguez, un granadino que se fue a dar la vuelta al mundo en bicicleta y que volvió a casa 9 años después. Te imaginas, ¡9 años viajando sin parar, sin volver a tu tierra! Tiene tres libros y una forma muy interesante de ver las cosas. También le tenemos cariño a José Luis Rodríguez, que se fue a dar la vuelta al mundo en solitario, durante 5 años, con un 4×4, a los 70 años. Hay muchos viajeros con quienes nos llevamos muy bien, pero estos dos, por algún motivo, son especiales.

Como libro os recomendaría Los Viajes de Júpiter, de Ted Simon; El Antropólogo Inocente, de Nigel Barley; o En Siberia, de Colin Thubron. Este último libro fue el que me abrió los ojos acerca de escribir libros sobre la vida en la ruta. Yo podía escribir como él, poniendo mi propia sensibilidad, contando historias de la gente.

Y aquí estamos, unos cuantos años después, con unos 9.000 ejemplares vendidos de los 3 libros en castellano y el libro en inglés. Lo que confirma la teoría de que si uno trabaja duro y hace las cosas con amor (en este caso, con amor a las palabras), el universo se conspira para que hasta los sueños más locos salgan adelante.

La Cucaracha, the 4wd van of Around the World in 10 Years, on the TransLabrador Highway direction Newfoundland, Canada

¡Muchas gracias por las respuestas!

Seguimos este mes con nuevas Lecturas Viajeras, si quieres unirte aquí te dejo el grupo de Facebook.

¿Y tú? ¿Te atreverías a viajar de la forma que plantean Pablo y Anna?

¡Hasta la próxima! 😉

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