Hoy es siempre todavía

7:00 AM. Suena el despertador. 5 minutos más. Vuelve a sonar. Vuelves a pedirle minutos, hasta que no te concede más. Te levantas. Café, tostada, ducha y empieza el día.

Llegas al trabajo. todavía medio dormida. Es lunes (o martes, o miércoles…), no te gustan los lunes. Son todos iguales. Esperas ansionsa que llegue el viernes para que empiece el fin de semana. Como un ritual, tachas los días que pasan de lunes a viernes en tu calendario, pero los fines de semana siempre se te olvida hacerlo.

A la que te das cuenta, ya es Navidad y sientes que los últimos meses han pasado volando. Excepto los fines de semana, te cuesta recordar qué hiciste el miércoles pasado. Es lo que tiene la rutina‘ – piensas – ‘Hace que todos los días parezcan iguales‘.

A la que te das cuenta, ya es Navidad y sientes que los últimos meses han pasado volando. Clic para tuitear

Entre semana apenas tienes tiempo para ti. ‘Hay que trabajar para poder vivir‘ – dice el sistema. ‘Hay que estudiar para poder formarse y encontrar así un buen puesto de trabajo‘ – susurra tu subconsciente (mimetizado ya con el sistema en muchos aspectos). Y sientes que es lo que llevas haciendo toda la vida: estudiar. Primero colegio, luego instituto, luego carrera, luego máster, luego doctorado… y el buen trabajo no llega.

¿Quieres viajar? Espérate a que lleguen las vacaciones, ahora toca trabajar. Y sientes que, mientras esperas a que lleguen las vacaciones, año a año es la vida la que se pasa. Y lo hace rápido, demasiado rápido.

Tan rápido, que por momentos llegas a plantearte si de verdad eres dueña de tus pasos o simplemente has decidido poner el piloto automático y dejarte llevar por la rutina y los lugares comunes. Es mucho más fácil vivir así, ¿no? O por lo menos, hay menos decisiones que tomar.

Sin embargo, no estás cómoda. Hace mucho tiempo que notas que esta vida te apreta, que te empieza a ahogar. Tienes sueños que vas atrasando porque ‘todavía no es el momento‘. Pero eso es mentira, sí que lo es, el momento es ahora. Parafraseando a uno de nuestros grandes poetas, Antonio Machado:

Porque ayer no lo hicimos,

porque mañana es tarde…

HOY ES SIEMPRE TODAVÍA

Y esos versos cobran más sentido que nunca. Porque ‘hoy es siempre todavía‘ sabes que aún hay tiempo, que no todo está perdido. Solo se necesita un pequeño impulso para saltar. Coges carrerilla, las cosas hay que hacerlas bien. Y así das el primer paso: billetes comprados. ¿Cómo? Pues sí, resulta que Gastando Suela se va.

PRÓXIMA AVENTURA: 3 MESES EN EL SUDESTE ASIÁTICO.

Pero eso solo es el primer paso. De aquí a enero queda mucho por hacer, mucho por decidir. Visados, vacunas, itinerario, qué hacer con el piso de alquiler, con la vida que dejamos en standby… Y todo eso lo iremos compartiendo con vosotros, para ayudaros a dar el salto, o simplemente, para ayudaros a organizar vuestra escapada al Sudeste Asiático.

Pero ahora mismo, soy yo la que necesita vuestra ayuda. ¡Hay tanto que organizar! Por ahora, estoy tomando como punto de partida el itinerario que siguieron los chicos de Marcando el Polo, pero quiero saber más.

¿Has viajado al Sudeste Asiático? ¿Qué no me puedo perder (lugares, gastronomía, gente, etc.)? Tengas un blog o no, cuéntamelo. ¡Me encantará leerte y me ayudará a ir centrando la ruta!

¿Te sientes identificado con este post? ¿Qué podemos hacer para cambiarlo? Recuerda que hoy es siempre todavía… 😉

¡Gracias por llegar hasta aquí!

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One thought on “Hoy es siempre todavía

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