Lago de Como: excursión desde Milán.

Mi historia de amor con los Alpes empezó allá por 2012 en Suiza. Durante 4 meses estuve viviendo allí. Y esos meses, aproveché todos los fines de semana para escaparme a la montaña, ¡la tenía tan cerca y tan accesible! Así, poco a poco, me dejé seducir por ellos. Me enamoraron sus paisajes, sus glaciares, sus acantilados y sus lagos. Sin embargo, lo nuestro era algo imposible, me volvía a Valencia, a nuestra huerta a nuestro mar, a nuestra vida al nivel del mar. Tuvimos que despedirnos, aunque no fue un adiós, fue un ‘hasta pronto‘.

dsc_1847Es por eso, que cuando vi que estaban tan cerca de Milán, donde tenía que pasar unos días por trabajo, no pude evitar ir a hacerles una visita. Esta vez no tocó patearlos, sino visitar el Lago de Como y dos de sus pueblos (Varenna y Bellagio), donde sin dudarlo podría irme a vivir una temorada.

NOTA: Si alguno de los lectores del blog tiene casa en los Alpes y quiere invitarme, aceptaré encantada 😉

dsc_1733Con forma de ‘Y’ invertida, este lago se encuentra lo suficientemente cerca de Milán como para realizar una excursión. Puedes llegar fácilmente a Varenna en apenas 1 hora en tren. Varenna es un pequeño pueblo, fundado por pescadores allá en el siglo VIII. Construido casi en vertical, para poder ganar espacio a la montaña y al mar, es un lugar ideal para perderse por sus empinadas calles.

Desde ahí, puedes coger un barco a Bellagio, la perla del lago. Este pueblo se encuentra en el punto exacto donde se unen los brazos de la ‘Y’. Las casas de colores destacan entre el azul del lago y el verde de la montaña. Es un pueblo famoso, y lo sabe. Justo donde te deja el barco está lleno de restaurantes (no precisamente baratos) y, a medida que te adentras en tus calles, te vas dando cuenta de que hay demasiados bares y tiendas de souvenirs para la gente que vive en él. Y es que, el pueblo sufre de tanto en tanto esa plaga de la que todos hemos formado parte alguna vez. Esa plaga equipada con cámara de fotos y tarjetas de crédito llamada turistas.

dsc_1778Aún así, el pueblo bien merece una visita. Llena de calles estrechas (¡me pierden esas calles!), puedes vagar sin rumbo encontrándote con calles que parece que acaben directamente en el lago, parques, caminos de piedra que se adentran en el lago e incluso, para los que dispongan de más días, rutas para escaparse por la montaña.

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¿Cómo se llega al Lago de Como?

Desde Milán, nosotros cogimos el tren en la estación Milano Centrale que nos dejaba en Varenna-Esino (con 1 transbordo), por 6.70 € ida y 6.70 € vuelta.

¡¡IMPORTANTE!! No subas al tren sin ticar el billete. Nosotros lo hicimos porque llegábamos tarde y, aunque nos dijeron los mismos de la estación que no pasaba nada, el inspector no fue de la misma opinión y nos hizo pagar una multa de 10 €/persona. Y no fuimos los únicos a los que les pasó.

Puedes comprar los billetes y comprobar el horario en la web de Trenitalia, solo tienes que seguir este enlace.

Así que, si tienes oportunidad, aprovecha y visita este lugar. Entenderás por qué tantos famosos han elegido el lago de Como para escaparse de tanto en tanto. ¡Ay si se pudiera hacer couchsurfing en ellas! ¿Te imaginas? 😉

 

¡Gracias por llegar hasta aquí!

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