Dos días en Cagliari, capital de Cerdeña

En este post pasamos 48h en Cagliari, la capital de la isla italiana de Cerdeña, una de las islas más grandes del Mediterráneo.

Cagliari es una ciudad bastante extensa y considerando su área metropolitana tiene unos 470.000 habitantes, lo cual corresponde a casi el 30% de la población total de la isla. Sin embargo, el centro no es muy grande y hace de Cagliari un destino perfecto para pasar unos días.

La ciudad cuenta con aeropuerto propio (no es el único aeropuerto de la isla), el de Cagliari-Elmas. Desde el aeropuerto se puede llegar fácilmente en tren hasta la estación central de Cagliari. El trayecto es de unos 10-15 minutos y no es muy caro (en torno a 2€ si no recuerdo mal).

Día 1

Si has elegido un destino como este es porque tienes ganas de playa, de tostarte al sol y disfrutar de unas aguas cristalinas. Así que, ¿por qué no empezar por ahí?

Las playas de la ciudad están algo alejadas de lo que es el centro y por ello lo mejor es tomar un autobús. Hay dos opciones:

Spiaggia del Poetto: es la playa oficial de la ciudad. Se trata de una playa kilométrica de arena que forma como una manga. A un lado está el Mar Mediterráneo mientras que al otro se encuentran las salinas di Quarto. Para llegar: Líneas de autobús PF o PQ, se pueden tomar desde el puerto deportivo. Tardan unos 15-20 minutos en llegar.

Spiaggia del Poetto. By Daniela – Poetto, CC BY-SA 2.0

-Calamosca y cala Fighera: calas de agua cristalina y rocas. Para llegar: Tienes que coger también la línea PF o PQ, pero bajar en la parada Poetto (via Vergine de Lluc) y desde ahí ir andando hacia Calamosca. En total te llevará unos 30-35 minutos. Para cala Fighera tienes que seguir andando por el Viale Calamosca hasta el final, desde allí parte un sendero por encima de un risco. El acceso es más complicado y debes saber también que es una playa nudista. Pero está mucho más vacía.

Vistas de Cala Figuera.

Después de una larga mañana de playa, mejor descansar un poco del sol y recuperar fuerzas. Por la tarde, después del café toca pasear por el centro de Cagliari. 

A nivel monumentístico no hay muchas cosas que ver, siendo realistas. Pero puedes empezar el paseo por la via peatonal Giuseppe Garibaldi, una de las principales calles comerciales, hasta llegar a la Piazza Costituzione. Aquí se encuentra el imponente Bastione di St. Remy, que conecta esta parte de la ciudad con la parte alta, donde se encuentra el casco histórico y la zona más antigua de Cagliari.

Bastione de St. Remy.

Si subes por las escaleras del Bastione (creo que las cerraban sobre las 20h) llegarás a una gran explanada que ofrece unas buenas vistas de la ciudad y del mar. Desde aquí puedes dar un paseo por la parte vieja de calles empedradas y disfrutar de las vistas. No te pierdas: la Cattedrale di Santa Maria, la Torre dell’Elefante, la Torre di San Pancrazio y Porta Cristina.

Si sigues con fuerzas y tienes tiempo puedes acercarte desde ahí hasta el Anfiteatro romano, una de las muestras de la presencia romana en Cagliari. 

Imagino que con tanto paseo habrá entrado hambre (y sed), y para remediarlo nada mejor que disfrutar de un tradicional aperitivo italiano. Se suele tomar entre las 18-20h de la tarde y consiste en un picoteo acompañado de una fría copa de Aperol (también se vale con cerveza o vino). Por cierto, si pides una cerveza te animo a probar una Ichnusa, una cerveza centenaria que se elabora en la propia isla de Cerdeña.

Para tomar el aperitivo, yo fui a dos sitios distintos bastante recomendables. Un día en Caffetteria Tiffany (muy popular) y otro en Angolo 66 (sirven una tabla de fiambres y queso como aperitivo. Los dos se encuentran casi pegados, cerca del Largo Carlo Felice.

Si después del aperitivo sigues teniendo hambre, por la zona hay bastantes restaurantes, sobre todo en el Corso Vittorio Emanuele.

Día 2

Por la mañana recomiendo de nuevo ir a la playa. El centro de Cagliari suele estar bastante lleno por las mañanas, especialmente en verano con la llegada de cruceros. Así que seguro que en la playa puedes relajarte más. Si el primer día fuiste a la Spiaggia del Poetto, puedes probar hoy la segunda opción.

Por la tarde, cuando haya bajado un poco el sol, puedes acercarte hasta el Parco di Monte Urpinu. Desde lo alto disfrutarás de las mejores vistas del centro de la ciudad y de las salinas y el Stagno. Una buena manera de despedirte de Cagliari.

Vistas desde el Monte Urpinu. Fuente: Wikipedia

Después puedes regresar tranquilamente hacia el centro. Quizás te apetezca recorrer las calles comerciales en busca de un souvenir o pasear por la parte de la marina mientras disfrutas de un helado.

También te animo a pasear por el Quartiere Villanova, de calles estrechas y que recuerda más a un pueblo que a una ciudad. Puedes tomar algo en la plaza que se forma en la Via S. Domenico.

Por cierto, si te apetecen pizzas para cenar te recomiendo la pizzería Civico 8, está cerca de la marina. Hacen unas pizzas más originales y hay muchas para elegir. Nosotros cenamos ahí y nos gustó bastante.


Y tras esto llego al final del post. Si has estado en Cagliari, ¿hay algo que nos hayamos perdido? Y si tienes pensado viajar, espero que el post te haya servido de ayuda.

Ahh y por cierto, si tienes pensado pasar más días en Cerdeña, te recomiendo alquilar un coche y poner rumbo al norte de la isla, hasta la isla de la Maddalena. Uno de los rincones más bonitos del Mediterráneo. Nosotros no pudimos ir, pero nos lo apuntamos para la próxima.

 

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