Viajando a las antípodas: Nueva Zelanda

Suena el despertador. Las 5 de la mañana. Y yo me pregunto, ¿quién me mandaría a mí apuntarme a este viaje? Como siempre, las cosas a última hora. Nunca consigo prepararme la maleta con antelación y claro, hoy no iba a ser menos. Menos mal que adoro las listas y esta sí la tengo preparada. Vamos a ver… IMPRESCINDIBLE:

  • Protector solar (hay que ir con cuidado con las quemaduras)
  • After sun
  • Ropa cómoda (resistente a temperaturas extremas a la par que cómoda y fresca)
  • Calzado (Hay que seguir gastando suela)
  • Abanico

¡Ah! E IMPORTANTÍSIMO, neverita con mucho hielo y refrescos, atravesar el centro de la Tierra es algo que da calor y sed, sobre todo, mucha sed. Ya está. Lo he decidido, no hay vuelta atrás, me voy a las antípodas. De Valencia (España) a…. ¡Nueva Zelanda! Menudo destino más sacrificado… indeximagesimage2s Lo más fácil habría sido coger un vuelo, pero ya que lo voy a hacer lo voy a hacer bien, a lo Julio Verne y su ‘Viaje al centro de la Tierra’. Tomaré un camino diferente. ‘Viaaaaje al centro de la tieeeeerra donde comenzó…’ http://www.youtube.com/watch?v=nWqIHwl-Ljk ¿Por dónde empezar? Sí, sin duda, lo mejor para poder atravesar el centro de la tierra será bajar al metro. 1 piso, 2 pisos, 3 pisos… ¡Adoro las escaleras mecánicas! ¡Vaya si voy rápido! A ver cómo lo hago para avanzar así cuando se acaben… Menos mal que siempre intento documentarme bien a la hora de hacer mis viajes (¡benditos bloggers viajeros!). Es así como dí con la red de ‘Túneles Lucifer’ (De la superficie al infierno y vuelta a empezar). Ahora ya solo tengo que esperar a que no venga ningún metro, entrar en el túnel, dar con la puerte secreta, resolver el acertijo (no hay que olvidar que Más sabe el diablo por viejo que por diablo), enseñar los billetes, pasaportes, visados, firmar contrato de confidencialidad (¡ups! igual no debería estar dando tanta información), subir al tren que no se derrite, cerrar los ojos y ya está, 10 horas (y menos mal que el viaje es en línea recta) y apareceré en mis antípodas. ¡Qué nervios! Es verdad que el viaje se hace un poco largo. Tener los ojos tapados todo el trayecto es aburrido, pero hay que entender que si la gente descubriera cómo es el infierno todos querrían escapar a él de tanto en tanto. Ya sabéis Sexo, drogas y Rock & Roll. Me pregunto entonces qué es lo que habrá en el cielo, pero esto lo dejo para descubrir cuando consiga ahorrar para viajar a mis antípodas lunares. Por ahora me conformo con Nueva Zelanda. Nueva Zelanda, llevo tantos años soñando con viajar allí, y ahora por fin estoy sólo a unos cuantos miles de kilómetros de lava ardiendo para conseguir pisarla. ¿Qué me esperará allí? Maoríes, montañas, verde, montañas, playa, montañas, hobbits… ¡No puedo esperar para empezar a descubrirlo!

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¡Un momento! ¿Qué es eso que se oye? Están anunciando ya el final del trayecto, ¡no queda nada! Hay que agarrarse porque según he oído la parada es lo peor del viaje, para pasar desapercibido, el tren no llega a la superficie si no que te dirige directamente en tu asiento a las coordenadas que le habías indicado. Yo puse directamente antípodas, así que solo me queda esperar a que el calorcito del sol de Nueva Zelanda caliente mi cara… ¡Oh no! No calculé bien, y resulta que mis antípodas no son lo que eran. Mis antípodas son casi Nueva Zelanda, así que lo único que me recibe a mi llegada en un chorro de agua fría (y bien fría que es el océano). Ni maoríes, ni montañas, ni hobbits, ni nada…

antipodas

Me tocará nadar un rato todavía hasta llegar a… Gisborne. Ahora sí, ¡estoy en Nueva Zelanda! Pero estoy demasiado cansada como para continuar escribiendo. Descansaré unas horas y empezaré a explorar el lugar, eso sí las playas prometen. ¡Seguid leyéndome que no tardaré en volver a contaros nuevas historias! 😉

gisborne————————————————————————————– Todo esto no esta historia surge como un reto a partir del genial libro de ‘Turista lo serás tú’, de La Editorial Viajera. Para el juego he decidido usar el reto número 17, ‘Diametralmente opuestos’. Como nunca he podido llevarlo a cabo he decidido cómo podría hacer mi viaje en un mundo sin límites de ningún tipo, y me ha salido esta historia. ¡Espero que la hayáis disfrutado!

4 thoughts on “Viajando a las antípodas: Nueva Zelanda

    1. Jajaja ¡muchas gracias! Esto no era más que un reto para un concurso, y al final era un viaje a través de la tierra en el que no pude sacar muchas fotos 😛 Pero para cuando vaya de verdad, prometo traer fotos y experiencias. ¡Saludos!

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