Fin de semana en Mallorca en invierno

¿Recuerdas ese post en el que te contaba que quería sentir la tramuntana en Menorca? Pues bien, ¿sabes qué? ¡Lo conseguí! El fin de semana del 20, 21 y 22 de octubre, por fin me acerqué a la tramuntana… Aunque es cierto que no fue en Menorca, fue en Mallorca… Y también es verdad, que no fue exactamente el viento de la tramuntana el que golpeó mi rostro, pero fue algo mucho mejor. Ese fin de semana, pisé la tramuntana. Conocí la sierra que los mallorquinos decidieron bautizar con ese nombre, Sierra de Tramuntana, porque alzándose en la dirección que sopla ese viento los protege y crea un paisaje difícil de olvidar. ¿Te apetece venir a descubrir todo lo que pudimos descubrir de Mallorca en 48 horas?

Mallorca es mucho más que calas, fiesta y playas. Lo que pasa es que la mejor época para descubrir esa cara de la isla es fuera de la época estival. Fuera de esa época ya no hay tanta aglomeración de gente vayas donde vayas, el sol es más agradable, quema menos y te permite disfrutar de una parte de la isla que tiene mucho, mucho que mostrar. Esto es un pequeño adelanto de todo lo hicimos, pero seguiremos escribiendo sobre Mallorca, que tenemos mucho que contar de cada lugar que visitamos. ¡Aquí comienza nuestro recorrido!

La Fiore

Por primera vez pude ver cómo se trabaja el vidrio en directo, y resulta algo hipnótico. Casi como la lumbre en la chimenea. ¿No has pensado nunca que podrías pasarte horas mirando las llamas de la chimenea? Pues algo parecido ocurre cuando ves trabajar el vidrio: los hornos, el vidrio incandescente que sale de ellos, maleable, como si fuera plastelina, el cariño con el ve le van dando forma… Todo ayuda a que no quieras moverte de ahí en un buen rato.

vidrio mallorca

En La Fiore puedes ver de forma gratuita y en directo cómo elaboran las diferentes creaciones que luego venden, en un taller abierto al público. Además, por 20 euros puedes soplar y elaborar tu propia pieza. ¡Bonito recuerdo para traer de la isla!

Pueblo de Valldemossa

Se trata de un pueblo por el que da gusto perderse y caminar sin rumbo fijo por sus calles estrechas y empedradas. Además, sus cocas de patata son la excusa perfecta para hacer una parada en Ca’n Molinas. Con Valldemossa nos acercábamos cada vez más a la Sierra de Tramuntana.

Sa Foradada

Ya en plena Sierra Tramuntana, nos encontramos con uno de los miradores más emblemáticos de Mallorca. Y lo mejor de todo, sin apenas gente para disfrutarlo. Su nombre lo recibe a causa de un pequeño agujero (forat, en balear) en la roca (foradada = agujereada). Como una imagen vale más que mil palabras, aquí tenéis a Sa Foradada.

Sóller y la Cooperativa Agrícola Sant Bartomeu

Continuamos adentrándonos por la Sierra de Tramuntana con otro pueblo, Sóller. Una de las razones por las que este pueblo es bastante conocido, a parte de por su enclave en la Sierra de Tramuntana, es por ser el destino final del único ferrocarril de la isla. Un ferrocarril que conecta diariamente Palma de Mallorca con Sóller. Se trata de un tren eléctrico que ha mantenido el mismo trayecto y maquinaria desde principios del s. XX. Nosotros no pudimos realizar el trayecto, pero nos lo apuntamos para nuestra próxima visita a la isla.

De Sóller fuimos a conocer la Cooperativa Agrícola de Sant Bartomeu, donde Aina e Irene, de Més Cultura, nos explicaron el funcionamiento de la cooperativa, el proceso para hacer aceite desde el momento en que se recoge la oliva del olivo y nos enseñaron a hacer nuestras propias olives trencades (¡aquí tenemos los botes! Estamos contando los días para poder probarlas 😉 ).

Acabamos la visita en casa de Pere, un pagés de la zona que nos había preparado una comida buenísima de pa amb oli en un lugar en el que Carlos y yo nos habríamos quedado un tiempo a vivir sin dudarlo. Yo, que me va a tocar ponerme pronto con las oposiciones, estoy planteándome escaparme allí, ¡calma y tranquilidad para concentrarme seguro que no me faltan! Mirad, ¡qué lugar!

Palma de Mallorca

El domingo por fin tuvimos tiempo para conocer Palma de Mallorca, ¡no nos podíamos ir sin verla! Barrio de Santa Catalina, Fundación de Pilar y Joan Miró, Castillo de Bellver y centro de Palma de Mallorca fue todo lo que nos dio tiempo a ver, y se merecen un post a parte. A mí una de las cosas que más me gustó fue el interior de la catedral de Palma de Mallorca, si por fuera es impresionante, por dentro todavía lo es más.

Y tampoco nos podíamos olvidar de las ensaimadas mallorquinas que nos trajimos y que nos alegraron los desayunos de la semana pasada y alguna que otra merienda.

Este post es consecuencia del blogtrip de la campaña de #BetterInWinter. Era nuestro primer blogtrip y la verdad es que ¡no podíamos habernos estrenado mejor en esto! Pudimos participar en él gracias a la Baleares Travel Bloggers y la Agencia de Turismo de les Illes Balears. Y además, no estuvimos solos. Tuvimos muy buena compañía. Nuestros compañeros de viaje eran blogs como Viajamos juntos, Viaje con Pablo, Travel me softly, Un país para recorrérselo, La ratona viajera, 365 Sábados Viajando y Recuerdos de mi mochila. Tampoco podemos olvidarnos Nadia y Sandra, de Travel Rocks y Mapamundi de Sandra, que nos hicieron de perfectas anfitrionas y representantes de su tierra.

Mallorca, ¡nos volveremos a ver! Y a ti, ¿qué es lo que más te gusta de esta isla? ¡Hasta la próxima! 😉

 

¡Gracias por llegar hasta aquí!

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