Excursiones en la Selva Negra cerca de Friburgo

Como ya avancé en el post sobre Friburgo, tenía pensado escribir un post con los mejores pueblos y sitios a los que ir en la Selva Negra, cerca de la propia Friburgo. Pues aquí está, te enseño algunas de las excursiones de un día que realizamos en la impresionante Schwarzwald.

¿Qué es la Selva Negra?

Seguro que muchos habéis oído alguna vez en vuestra vida hablar de ella (Black Forest en inglés o Schwarzwald en alemán), pero poca gente sabe donde se encuentra exactamente. La Selva Negra se encuentra íntegramente en Alemania, concretamente en la parte más sudoccidental del país, haciendo frontera con Francia y Suiza. Se trata de una región montañosa de altitud media (el pico más alto se encuentra a 1493 metros de altitud) con una densa masa forestal.

Y en principio de ahí viene su nombre. La principal teoría dice que los romanos le dieron este nombre ya que, con tal cantidad de árboles y vegetación los caminos estaban muy oscuros pues la luz del sol no lograba abrirse paso entre la densa vegetación.

Panorámica típica de la Selva Negra.

Aunque en la actualidad se ven bastantes claros, causados en gran medida por la aparición de numerosos pueblos y la deforestación realizada para el cultivo de la tierra y la ganadería.

En definitiva, se trata de una de las regiones más típicas y tradicionales del país, que ha inspirado numerosas historias, como las contadas por los hermanos Grimm y que es un símbolo de la Alemania más rural y mística. 

Día 1: Cascadas de Triberg y Sankt-Peter

Antes de nada quiero decir que la Selva Negra se puede dividir en tres zonas: norte, media y sur. En este post, voy a hablar de excursiones en la parte sur ya que es donde se encuentra Friburgo.

En este primer día partimos al pueblo de Triberg, uno de los más turísticos de la Selva Negra. Es famoso por sus cascadas pero también por los tradicionales relojes de cuco, que se pueden comprar en alguna de las tiendas que hay en el pueblo. 

Nos levantamos temprano y nos costó llegar algo más de lo esperado: carretera de montaña, un solo carril por cada sentido, obras… Por lo que recomiendo salir con tiempo y llegar a Triberg antes de que aterricen cientos de turistas. Llegamos sobre las 10h y pudimos aparcar en uno de los parkings de pago del centro.

 

La casa de los 1000 relojes es una de las tiendas más famosas de Triberg.

El pueblo tiene una calle principal donde están todas las famosas tiendas de relojes y otros objetos de madera. Merece la pena entrar en alguna de ellas, pues es algo muy tradicional y hay relojes que te dejarán con la boca abierta. 

Desde el mismo centro del pueblo se accede fácilmente a las cascadas. Si bien es cierto que son impresionantes no me gustó nada que hayan hecho de ello una atracción turística. Hay que pagar entrada y con ello de alguna forma se pierde esa conexión con la naturaleza.

Cascadas de Triberg, una de las más largas de la Selva Negra.

Cuando a eso del mediodía el pueblo se empezó a llenar, decidimos poner rumbo a Sankt-Peter para comer allí. Ahí nos dimos cuenta de la increíble experiencia que es recorrer la Selva Negra en coche, casi mejor que ir parando en cada pueblo. Es mejor parar en cada mirador, en cada rincón que te llame la atención.

Sankt-Peter es un pueblo más tranquilo y menos turístico. Dimos una pequeña vuelta y comimos en uno de los Gasthof de delante de la iglesia, antes de volver a Friburgo.

Día 2: Titisee, Schluchsee y Sankt-Blasien

Tuvimos la suerte de que salió un día de sol radiante, así que era un tiempo perfecto para ir a los principales lagos de la Selva Negra. Empezamos por el Titisee, uno de los más turísticos. Dejamos el coche en el parking principal pero también se puede llegar en tren desde Friburgo. 

Es un lago muy bonito, con atracciones alrededor y perfecto para un plan en familia. Aunque estaba muy masificado y no se podía disfrutar del paisaje del todo, pero, ¿qué puedes esperar en Alemania en verano y en un día despejado? 

Vista del Titisee y las atracciones desde la barca.

Nosotros alquilamos una barca a pedales, muy recomendable para rodear el lago y tener otra perspectiva. No recuerdo el precio exacto, pero creo que sobre 10€, la media hora.

Después nos dirigimos al pueblo de Sankt-Blasien, un pueblo realmente pequeño al que llegamos por casualidad, no lo teníamos en nuestra lista. Buscábamos un sitio para comer y lo encontramos aquí, aunque no recuerdo el nombre. El pueblo es básicamente una calle pero cuenta con una catedral enorme que nos sorprendió bastante.

Ya para acabar, hicimos una rápida parada en el Schluchsee de vuelta a Friburgo. Es un lago más grande que el Titisee, quizá algo menos turístico y también cuenta con algunas atracciones y barcas para recorrerlo.

Día 3: Todtnau y Feldberg

Sin duda, este fue el día que más disfruté de la Selva Negra y lo recomiendo a todos los que os guste la naturaleza. Empezamos temprano visitando la impresionante cascada de Todtnau, dejando el coche en el párking de la entrada. 

Impresionante cascada de Todtnau.

Desde el parking empieza una ruta que lleva hasta la cascada y luego con unas escaleras puedes subir hasta la parte de arriba. En total se tarda algo menos de media hora.

A continuación, recuperamos algo de fuerzas en el pueblo de Todtnau y es que necesitábamos un buen café para abordar el ascenso al monte Feldberg, el pico más alto de la Selva Negra (1493 msnm). Dejamos el coche en el Parkhaus Feldberg y desde ahí más o menos empieza una ruta que sube hasta der Neue Feldbergturm, el punto más alto. En total son unos 4km, con una desnivel positivo de 230m o así. Desde la parte más alta se pueden ver los picos de los Alpes en un día despejado y en general, las vistas de la Selva Negra son espectaculares. Se puede volver por el mismo camino o realizar una ruta circular, dependiendo del tiempo del que dispongáis. 

Vistas desde Feldberg, el pico más alto de la Selva Negra. En días despejados pueden verse los picos nevados de los Alpes al fondo.

Recomiendo comer en el refugio que hay en la zona del párking. Se llama Seebuck-Hütte y se come bastante cantidad por un buen precio. Creo que está abierto todo el año ya que en invierno Feldberg es una estación de esquí.

Otras recomendaciones

Por último, una mañana fuimos a visitar el pueblo de Gengenbach. Considerado uno de los más bonitos de Alemania y muy recomendable para hacer una rápida parada, ya que no es muy grande. Además, en el pueblo se rodaron algunas escenas de la película ‘Charlie y la fábrica de chocolate’.

El pueblo de Gengenbach es uno de los más bonitos de Alemania.

Otros sitios que puedes visitar si tienes más tiempo son: la garganta del río Wutach, los pueblos de Villingen-Schwenningen y el Donaueschingen (nacimiento del río Danubio). Nosotros no tuvimos tiempo para más, pero creo que con esas tres excursiones nos valió para llevarnos una perspectiva general de lo que es la Selva Negra, que obviamente tiene muchos rincones que descubrir. Por ello, es mejor recorrerla con coche.

¿Has estado en alguno de estos rincones de la Selva Negra? ¿Qué sitios recomendarías que no he mencionado?

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