Safari Low Cost: Parque Kruger

Irte de safari no estaba en tu lista de planes que hacer antes de los 30. Pensabas que era algo para lo que no había prisa. Tampoco es que sea yo muy fan de ver animales’– pensabas de manera ilusa, mientras comparabas un safari con un zoológico, pero más logrado. Y, la verdad, es que no sabes si tu visita al Parque Kruger puede ser calificada como safari. Sin embargo, lo que sí que tienes claro es que te encantó y lo recomendarías a todo el mundo sin excepción. Quién te iba a decir a ti que no se te iba a hacer largo pasar todo el día dentro de un coche, de sol a sol, buscando un león porque era el último de los 5 grandes (big five) que te quedaba por ver.

jirafa
Todo empezó en el viaje a Mozambique (ese del que llevas escritos ya varios posts). Y es que, estando en Maputo, casi era un crimen no aprovechar para visitar el Parque Kruger, a solo 120 km, en Sudáfrica. Hay que tener en cuenta que esos 120 km, considerando la carretera de Mozambique y que has de cruzar la frontera, pueden convertirse fácilmente en 4 horas de viaje, así que lo primero que necesitabas cargar en tu mochila era paciencia.

El Parque Kruger es enorme. Cuenta con 60 km de ancho en promedio, y 450 km de largo. Su superficie equivale a la de la provincia de Cáceres, o a la de Irlanda (por tener una referencia más internacional). Es por eso que tiene varias entradas para acceder a él. Escogimos entrar por ‘Crocodrile Bridge Gate’ por una razón muy sencilla, era la que menos alejada estaba de la frontera con Mozambique. Ya tendríamos el día en el Parque Kruger para hacer kilómetros en el coche.

impalas
Así pues, el plan era poder llegar un día antes a hacer noche a las puertas del Kruger, ya que alojarse dentro es mucho más caro, y así poder estar a primera hora en la puerta de entrada para comenzar la búsqueda de animales. Hay que tener en cuenta que las mejores horas para ver a los animales son cuando el sol todavía no está muy alto, por lo que es recomendable madrugar.

Para ahorrar costes, decidiste que lo mejor era coger tienda de campaña y una vez allí buscar un lugar en el que te dejaran plantarla. Esto, que parecía tan sencillo, a punto estuvo de complicarse, ya que al llegar casi todos los hoteles estaban llenos y muchos no dejaban acampar. La zona no es que dé mucha confianza, ya que, aunque viniendo desde Mozambique notas el lujo, también se puede ver que hay mucha seguridad privada, algo que a ti te causa sensación de inseguridad, por muy contradictorio que parezca.

pajaro
A menos de media hora de hacerse de noche, cuando empezabas a hacerte a la idea que tal vez te iba a tocar pasar la noche dentro del coche, diste con el lugar adecuado: Kruger View. Allí, aunque estaba lleno, te dejaron acampar en el jardín, hacer uso del baño y desayunar al día siguiente por solo 10 €. Todo un lujo comparado con el precio de los lugares que había alrededor.

Y así es como, con los ojos aún medio cerrados te plantas en la entrada al Parque Kruger con el coche. La entrada cuesta 25 € todo el día, y únicamente te registran que no lleves armas ni nada para dañar la vida de los animales que habitan en el parque. Pensabas que te iban a dar un mapa en la entrada, pero no, o bien lo comprabas, o bien te lo descargabas (gratuitamente) en el móvil o la tablet. Es recomendable hacerte de una forma u otra con el mapa, ya que quedarte perderte en el parque y que se te haga de noche, es una experiencia que puede no resultar muy agradable. Además del recargo que conlleva. Aquí tenéis la web oficial donde buscar información y descargarte lo mapas.

elefanteCoche
Creías también que iban a hacer más caso de ti, que estaría todo más controlado, o que no se fiarían de que unos urbanitas con vosotros, sin conocimientos de animales, ni primeros auxilios, pudieran circular libremente por los senderos del parque. Pero así es. Dentro, eres totalmente libre de recorrer el parque hacia donde quieras, siempre que no decidas ir con el coche campo a través. Poco a poco, tu mirada va acostumbrándose a buscar diferentes animales. Los primeros que ves son los impalas, y te emocionas cada vez que descubres un grupo. Esa emoción te durará una hora. Son con diferencia, los más fáciles de ver, y los más abundantes del parque. Luego llegarán las jirafas y las cebras.

cebras
Sin embargo, el primero de los big five tardará en aparecer. Elefantes, rinocerontes, leopardos, leones y búfalos, esos son los que quieres tachar de la lista. Así que durante el día vas recorriendo diferentes caminos, sin apartar la vista del paisaje con el fin de localizar alguno de los más escurridizos. En el parque hay también zonas en las que descansar y bajar a tomar algo. Allí, hay mapas del parque, con imanes de colores que corresponden a cada uno de los big five para que la gente que pase, coloque el imán donde ha visto al animal y pueda servir de guía para que el resto lo pueda localizar.

leopardo
Algo que te llama la atención es que hay imanes para todos excepto para el rinoceronte blanco, y es que uno de los problemas del parque son los cazadores furtivos, que entran a la búsqueda del rinoceronte para poder hacerse con su cuerno y venderlo así en el mercado negro. Una realidad muy triste, ya que demuestra cómo la codicia humana no tiene límites. Nunca he llegado a entender cómo se puede justificar el asesinato de un animal y menos que la gente sea capaz de pagar tanto por ello en el mercado negro.

elefante
Y es así como van pasando las horas. De vez en cuando, un elefante se cruza por el camino o un rinoceronte aparece a escasos metros del coche, haciendo que algunos dentro del vehículo contengan la respiración y pisen el acelerador. Los elefantes y los rinocerontes, son muy territoriales -dice alguien- nunca se sabe cómo pueden reaccionar. Y tú, que no lo tienes muy claro que eso sea cierto, aceleras por si acaso, porque tampoco es plan de quedarse a comprobarlo.

rinoceronteelefantes

Y es de esta forma cómo pasas el día en el Parque Kruger. Y cómo tu idea de ‘Los safaris son aburridos’ cambia completamente. Además, la visita tampoco ha salido tan cara.

rino

¿Has estado alguna vez en un safari? ¿Cómo fue tu experiencia? ¿Repetirías? Puedes leer más historias de Mozambique aquí. ¡Hasta pronto!

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